En la primera sesión de la Lipopapada Enzimática, el profesional estético hará una evaluación integral del caso, sopesando diversos factores como; la edad del paciente y la flacidez de su piel, además de las expectativas que este tenga y el compromiso con el tratamiento.
Todo esto, para asegurarse de que la Lipopapada Enzimática alcance su máximo potencial.
Por último deberá chequear que el paciente no esté tomando anticoagulantes que favorezcan la aparición de hematomas.
A continuación el profesional procederá con las inyecciones y el resto del tratamiento.
La duración de la sesión es de aproximadamente 15 minutos y deben realizarse una vez por semana.
Se pueden comenzar a observar los resultados de la Lipopapada Enzimática a partir de la tercera sesión. Sin embargo, se requiere un mínimo de 6 sesiones.
Después de una sesión, se recomienda comprimir la zona los primeros 4 días y aplicar frío local si el paciente presenta dolor o inflamación.
Además es importante mantenerse hidratado, consumiendo al menos 2 litros de agua al día.
Por lo demás, el paciente puede continuar con su vida normal, hacer deporte y mantenerse activo.
La Lipopapada Enzimática puede ser una opción ideal para pacientes no obesos, que buscan la reducción de tejido adiposo, con tiempos de recuperación más cortos y sin riesgo.