Más que un tratamiento estético, es una terapia de regeneración tisular. El ácido poliláctico actúa en las capas profundas de la dermis para restaurar la estructura perdida con los años, permitiendo que sea tu propio cuerpo el que rejuvenezca la piel.
- Acción Profunda: Repone el volumen perdido al incentivar la síntesis de colágeno tipo I.
- Resultados Progresivos: Los cambios aparecen de forma gradual, logrando una apariencia fresca y descansada, nunca "operada".
- Durabilidad: Es uno de los tratamientos más longevos, con beneficios visibles hasta por 24 meses.